martes, 8 de enero de 2019

LAS NORMAS APA

Las normas de la American Psychological Association son hoy en día uno de los estándares más reconocidos para la transmisión del conocimiento científico y académico. Desde el año 1929, cuando sale a luz el primer esbozo de las normas, hasta el presente, APA se ha convertido en un extenso manual para la divulgación del trabajo científico en todas las áreas del conocimiento.

La última edición corresponde a su sexta versión, la cual podemos esperar que sea definitiva, pues no está entre los planes de la asociación sacar una nueva edición.

A continuación, compartimos contigo esta revisión de los aspectos más destacados y recientes del Manual APA, 6ª edición.


Formato para la presentación de trabajos.

Tipo de letra: Times New Roman tamaño de letra: 12.

Interlineado: a doble espacio (2,0), para todo el texto con única excepción en las notas a pie de página.

Márgenes: 2,54 cm por todos los lados de la hoja.

Sangría: marcada con el tabulador del teclado o a 5 espacios.

Alineación del texto: a la izquierda.



Organización de los encabezados

El Manual APA recomienda la jerarquización de la información para facilitar el ordenamiento
del contenido. Los encabezados no llevan números, ni tampoco mayúsculas sostenidas.

Nivel 1: Encabezado centrado en negrita, con mayúsculas y minúsculas

Nivel 2: Encabezado alineado a la izquierda en negritas con mayúsculas y minúsculas

Nivel 3: Encabezado de párrafo con sangría, negritas, mayúsculas, minúsculas y punto final.

Nivel 4: Encabezado de párrafo con sangría, negritas, cursivas, mayúsculas, minúsculas y punto final.

Nivel 5: Encabezado de párrafo con sangría, cursivas, mayúsculas, minúsculas y punto final.


Seriación

Para el Manual APA, la seriación se puede hacer con números o con viñetas, pero su uso no es indistinto. Los números son para orden secuencial o cronológico, se escriben en números arábigos seguidos de un punto (1.).

Las viñetas son para las seriaciones donde el orden secuencial no es importante, deben ser las mismas a todo lo largo del contenido. Por regla general, las seriaciones deben mantener el mismo orden sintáctico en todos los enunciados y mantenerse en alineación paralela.

A continuación, encontrarán un documento con las normas APA.

MANUAL DE NORMAS APA

EL ENSAYO


Cómo Hacer Un Ensayo: Todo lo que necesitas para su creación

 

A la hora de encarar Cómo Hacer Un Ensayo son muchas las preguntas las que se atraviesan en la mente de un estudiante.
Todos aquellos que pasaron por la formación secundario, o bien, los que aún lo están, saben lo cruel que puede ser la palabra “ensayo” en un comienzo.
Y es que Cómo Hacer Un Ensayo es un asunto que tiene un matiz mucho más importante que el de tener una buena ortografía o reflejar un conjunto de información sobre un tema específico.
Cómo Hacer Un Ensayo es en realidad todo un proceso donde puedes reflejar todo tu pensamiento sobre un tema determinado.


 

El tipo de ensayo

Existen varias maneras de estructurar y enfocar la escritura de un ensayo.
La más destacada siempre será la referente a la argumentativa, donde no solo informas al lector sobre el tema que vas a desarrollar, sino que también te atreves a dar una opinión muy bien fundamentada y citando los puntos de vista de otros autores, para así darle credibilidad a tu idea.
Por ejemplo, puedes trabajar un tema sobre lo que es el calentamiento global, explicando cómo a lo largo de las décadas la contaminación ha generado este fenómeno.
A lo largo de tu ensayo, podrías entrar a discutir porque a las empresas no les interesa comprometerse sobre este tema, alegando sobre sus intereses económicos y su cínica solución de pagar multas por su impacto medioambiental.
Mientras tanto, el otro tipo de ensayo, tiene un objetivo mucho más teórico e ilustrativo. Tu misión será más informativa, dando a conocer que profundizaste correctamente un tema.
Cómo hacer un ensayo de este estilo implica, por ejemplo, que expliques sobre el impacto de las nuevas tecnologías móviles en la sociedad.
Tu enfoque en este tipo de ensayo se limitaría a reseñar de manera coherente sobre cómo los smartphone y las tablets han cambiado radicalmente el estilo de vida de las personas, tanto para bien como para mal.
No tienes que justificar nada, ni resolver una pregunta a la hora de Cómo Hacer Un Ensayo de este tipo.
Solo informar de manera inteligente y haciendo uso de fuentes.

Sumergiendo al lector en el tema
El primer paso a tener en cuenta a la hora de hacer un ensayo tiene que ver con la introducción.
La idea es que puedas sintetizar en unos cuantos párrafos el tema en el que has decidido reflexionar.
Y se dice que unos cuantos párrafos, porque un buen ensayo no debe sobrepasar un promedio de cinco páginas; si te extiendes demasiado, se transforma en un artículo investigativo.

 

El nudo

Se trata de dar tu opinión fundamentada, tomando como referencia la voz de autores que hayan discutido sobre el tema que elegiste.
Con ese tipo de punto de apoyo, si podrás canalizar lo que dicen las fuentes y darle mayor realismo al tema del ensayo. Se trata de justificar la cuestión con ideas razonables.

El desenlace
El desenlace ocurre cuando, tras recopilar un conjunto de razones justificables, decides darle una estocada final.
Por lo general, el desenlace responde a una pregunta específica establecida en el nudo.
Más aun, al llegar a este punto puedes dar tu opinión de manera aún más objetiva, teniendo en cuenta que ya sumaste suficientes puntos al citar tus fuentes.
Se llega entonces a una conclusión, donde no necesariamente tienes que considerar que tu verdad es absoluta.
En muchas ocasiones el ensayo puede cerrarse con una conclusión que simplemente siembre la sospecha, que provoque al lector a abrir su mente y motivarse a entender otro punto de vista de lo que siempre ha considerado como verdad.
Esto último es lo que se logra a menudo con el tipo de ensayo informativo, donde se explora tanto un tema y se explica con tanta coherencia, que al lector no le queda otra opción que aceptar con gusto la cátedra que pudiste darle.

 

Apoyándose en las fuentes

Siempre es necesario tener en cuenta el punto de vista de otros autores.
En caso contrario, el ensayo se convierte en una simple opinión, en algo que se transforma en la sencillez y pobreza de frases como “yo creo que”, “yo me imagino que”, “es probable que”.
Si llegas a ese punto puede que tus ideas resulten muy brillantes, pero si no las respaldas no demuestran seriedad.
Las fuentes son totalmente necesarias para demostrar ante todo que conoces un tema y que tienes un punto de vista del todo claro.
El ensayo adquiere de esta forma una validez investigativa, te permite que tu idea tenga una total coherencia y peso, para que lo que tú tengas en mente resulte inteligente y comprensible.
Este aspecto sobre el uso de las fuentes, representa a la cuestión que más determina que un ensayo obtenga una mala calificación por parte de un docente.
Los profesores siempre insisten en que es necesario citar a las fuentes que es lo que más nutre al ensayo.
Pero los estudiantes suelen cometer el pecado de quedarse en la opinión personal, en lo subjetivo.

 

Bibliografía

Finalmente, lo que más da validez a todo lo relativo a las fuentes se encuentra precisamente en la bibliografía.
El estilo de la bibliografía varía de acuerdo al tipo de presentación que elijas.
Las normas más tradicionales son las denominadas APA, mientras que en ciertos países hispanos se utilizan las Normas Icontec.
También existen las Normas de Presentación Chicago.
Estas normas lo único que representan es la forma en que debe estar ordenada la alusión a un autor.

      

      Mentedidáctica (3 de octubre, 2018). Cómo Hacer Un Ensayo: Todo lo que necesitas para su creación. Recuperado de https://www.mentedidactica.com/como-hacer-un-ensayo/

viernes, 16 de febrero de 2018

LAS LEYES


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Las leyes en la Antigüedad
Las leyes son normas jurídicas que ordenan o prohíben de acuerdo con lo que indica la justicia y en beneficio de los gobernados. Son elaboradas por el poder legislativo, es decir, por los representantes populares que se ocupan de proponer, aprobar o rechazar cada iniciativa.
Las leyes han sido necesarias para regular la convivencia de todas las co­munidades porque son la principal manifestación de los derechos, por eso, desde las primeras civilizaciones han existido. Se puede afirmar que la elaboración de leyes, mandatos y normas es más antigua que Grecia y Roma, e incluso, que el código de Ur Nammu, elaborado en 2050 a. C., puede ser el grupo de leyes y normas de mayor antigüedad.
En principio, las pequeñas comunidades crecieron y se transformaron en organizaciones mucho más estructuradas socialmente. Esta situa­ción creó la necesidad de establecer nuevas formas de organización política para elaborar sus propias leyes y para decidir sobre cuáles ac­ciones serían permitidas y cuáles no. En las civilizaciones más antiguas las leyes eran dictadas por los dioses y se consideraban sagradas.

Las leyes en Mesopotamia
Según las creencias de la civilización de Mesopotamia, el dios Marduk fue quien entregó las leyes al rey Hammurabi de Babilonia (1792-1750 a. C), con las que se construyó el Código de Hammurabi.
En el Código, que es considerado como el primer conjunto de leyes de la historia, el rey Hammurabi enumera las leyes que recibió de su dios y que le permitirían fomentar el bienestar de los pobladores. Con un total de 282 leyes y decretos, el código unificó las diferentes leyes existentes en los distintos lugares del imperio babilónico y las depuró para que fueran aplicables a todos los pobladores y en todos los posibles casos de delito, con lo que se buscaba evitar que las personas pudieran tomar la justicia por mano propia.

Las leyes en la Grecia antigua
Inicialmente, el poder estuvo en manos de familias reales que dictaban las leyes bajo el amparo de sus dioses. Posteriormente, aparecieron los ciudadanos y otras clases sociales creadas a partir del poder eco­nómico de algunas personas que se reunían permanentemente en el ágora, un tribunal de justicia, con el fin de discutir y deliberar sobre las cuestiones que afectaban al pueblo, como la creación de las leyes y la elección de los gobernantes. Así apareció la primera y más antigua forma de democracia que conoce la humanidad.
Este modelo de participación tuvo acogida y evolucionó rápidamente. Se crearon la Ekklesia, una especie de asamblea que elegía por vota­ción a los magistrados y a otros funcionarios públicos, y el Bulé o con­sejo, que se encargaba de resolver otros asuntos de menor importancia. De esta manera, la creación de las leyes dejó de ser un privilegio de los dioses y pasó a convertirse en una responsabilidad de los hombres.

Las leyes de Roma
Roma es considera la cuna del derecho debido a la cantidad de leyes, normas, plebiscitos y edictos que fueron publicados. Además, en cada momento histórico, fue creando nuevos códigos legales para reglamen- :ar las relaciones entre sus pobladores y con otros pueblos cercanos.
Las leyes romanas inicialmente fueron transmitidas de forma oral a cada generación, pero con el tiempo, la plebe, es decir, aquellos pobladores cuyos antepasados no eran conocidos, exigió que todas las leyes fueran escritas, así existiría igualdad y se evitaría la corrupción. Para cumplir con esta exigencia, se organizó la Comisión de magistrados que cons­truyó la Ley de las Doce Tablas, considerada como la fuente del de­recho civil, y con la que garantizaron los derechos de los ciudadanos.
En esta ley se enseñaba el proceso que debían seguir las personas para adelantar cualquier diligencia ante las autoridades; además, se orga­nizaron los derechos, las normas y los deberes de los ciudadanos y se incluyeron los castigos para cada uno de los delitos. El delito del parri­cidio, que es la acción de asesinar a los padres o a un familiar cercano, era considerado el delito de mayor gravedad.
Las leyes castigadas con mayor nivel de crueldad se aplicaban a quienes debían dinero y les resultaba imposible cancelar su deuda. Por otro lado, las leyes que regulaban y juzgaban los asuntos referentes a la propiedad agrícola son las que aparecen en mayor cantidad, lo que denota la im­portancia del tema agrario.

Las leyes en América precolombina
Muchas de las culturas prehispánicas que habitaron en América fueron gobernadas por líderes guerreros y espirituales dueños del entendi­miento y de las decisiones de los dioses, por eso, la aplicación de las leyes y de los castigos dependía del buen juicio de cada líder.

Una de las pocas evidencias de sus leyes y normas es el Código de Nemequene que fue elaborado por el Zipa de Bacatá, y que contenía las prácticas legales para organizar la vida de los habitantes del pueblo muisca. Este código es considerado como una de las primeras pruebas de la existencia del derecho en la América precolombina. La mayoría de las leyes del código trataban de los delitos sexuales entre miembros de la misma familia que, al parecer, eran los delitos más frecuentes. Estas faltas se castigaban con penas que producían dolor y sufrimiento a los culpables, como la amputación de algunas partes del cuerpo.
Los pueblos mayas, por ejemplo, se organizaron en ciudades-Estados que eran gobernadas por un halach uinic o verdadero hombre, quien tenía como función dirigir la política y comandar los grupos de militares; su gobierno contaba con asesores locales, regionales y consejeros es­peciales encargados de hacer respetar la ley, que se regía por un grupo de leyes llamado las Siete Leyes Morales. Este grupo de leyes trataba sobre el agradecimiento a los dioses, la venganza, el odio entre las per­sonas, la mentira y la soberbia.

(Saberes Sociales 6, Santillana) 

domingo, 11 de febrero de 2018

LA CIENCIA POLÍTICA

La ciencia política es la disciplina que se encarga de comprender los mecanismos de gobierno, de analizar las causas y las consecuencias de los hechos políticos y de entender la realidad de los países.
Esta ciencia social estudia los fenómenos políticos, basada en la realidad de cada país, de su Gobierno y del tipo de problemáticas que tiene. Sus análisis parten de la observación del desarrollo estatal, del compor­tamiento político de los gobernantes, de los movimientos sociales, de las instituciones democráticas, de las relaciones internacionales y de la opinión pública.

Los beneficios de la ciencia política
De manera específica, la ciencia política identifica los requerimientos necesarios para realizar una postulación a un cargo de elección popular, además, explica las funciones de los gobernantes y de todas las perso­nas que trabajan en las instituciones del Estado.
En un nivel superior, la ciencia política se encarga de evaluar la gestión de funcionarios estatales como los alcaldes, los gobernadores o el Presi­dente de la República.

Las ramas de la ciencia política
La ciencia política ha desarrollado algunas ramas o líneas de estudio específico, con la idea de analizar y proponer nuevas políticas públicas sobre las formas de organización del Estado y sobre las funciones de los cargos públicos. Estas ramas son:
La política internacional. Es la relación social y cultural que com­parten diferentes países en cuanto a situaciones internacionales de interés. Estas relaciones se presentan generalmente entre países vecinos y tiene que ver con la cooperación para solucionar problemas que pueden ser comunes y afectar a varios Estados.
La política comparada. Estudia los fenómenos de la política mun­dial que se han desarrollado en diferentes lugares al mismo tiempo para establecer sus consecuencias, semejanzas y diferencias. Su estu­dio requiere de la combinación de un determinado hecho político, un tiempo y la aplicación de un método de comparación de hechos.
La teoría política. Estudia diferentes teorías y prácticas políticas, además de los sistemas y comportamientos políticos de la historia, con la idea de establecer semejanzas entre unos países y otros. Estas teorías se logran definir gracias al estudio y la observación de hechos reales en diferentes lugares.
La historia política. Analiza y narra los hechos políticos que se pro­ducen en un país, e informa sobre todo lo que ha sucedido en años anteriores para evitar que se cometan nuevamente los errores del pasado. Los gobernantes tienen la responsabilidad de conocerla para tomar decisiones más acertadas que los gobiernos anteriores.

El estudio de la ciencia política requiere de un amplio conocimiento en muchos campos, por eso debe apoyarse en otras ciencias sociales que le brindan herramientas para realizar análisis más acertados. Alqunas de estas ciencias que colaboran con la ciencia política son la filosofía, la economía, la estadística, el derecho y la historia.
La filosofía: Es la ciencia que se encarga de encontrar una explicación o una res­puesta a los
cuestionamientos fundamentales de la existencia humana, así por ejemplo, la filosofía indaga por el conocimiento, la lógica, la ética, la moral, el sufrimiento, la belleza y, sin duda, la política.
La filosofía comenzó en el siglo VI a. C., con un grupo de pensadores llamados presocráticos, que se ocuparon del problema de explicar los hechos naturales, entre ellos, Anaximandro, Pitágoras, Parménides y Heráclito. Posteriormente, los filósofos Platón y Aristóteles desarrollaron las primeras ideas sobre la política, pero fueron John Locke y Thomas Hobbes quienes construyeron los fundamentos de la política moderna. Incluso, la filosofía fue la ciencia que se ocupó inicialmente de la política.
La economía: Es una ciencia social que estudia la manera cómo las personas y las so­ciedades pueden utilizar sus recursos para satisfacer sus necesidades. Estos recursos individuales son utilizados de diversas maneras con el único propósito de obtener un excedente o una ganancia.
Una forma de invertir consiste en utilizar los recursos para producir bie­nes y servicios, es decir, que se puede crear una empresa para transfor­mar materias primas o abrir un local para compra y venta de productos elaborados. Otra forma de invertir corresponde al consumo, cuando se utilizan los recursos para comprar comida, pagar los servicios y vivir con comodidad.
Como el estudio de la economía se basa en la organización e interpre­tación de los hechos que suceden en la realidad, la política ha utilizados estos conocimientos para implementar medidas de protección econó­mica y diseñar políticas que permitan el desarrollo de las sociedades.
La estadística: Es una parte de las matemáticas que se encarga de recoger, organizar y analizar datos y cifras, con el objetivo de presentar conclusiones reales sobre las cuales se puedan tomar decisiones acertadamente.
En la actividad estadística se pueden realizar análisis basados en las ca­racterísticas de una sociedad, así por ejemplo, la ciencia política puede necesitar el número de habitantes en un territorio, los gustos de cada uno, sus propiedades o sus necesidades, para tomar decisiones sobre esa población.
La política suele utilizar las cifras y los análisis estadísticos para aplicar correctivos sobre situaciones de desigualdad que se puedan presentar, e incluso, para tomar medidas que sirvan en la prevención de los proble­mas futuros.
El derecho: Es una disciplina que tiene como función resolver los conflictos dentro de la sociedad, esta disciplina permite realizar una interpretación gene­ral de las normas y las leyes que están consagradas en las constituciones políticas de los países.
El derecho está inspirado en la idea de la justicia y su intención es pro­poner un orden para la expedición y cumplimiento de las normas y las leyes que rigen a las instituciones del Estado, a las instituciones priva­das, a los funcionarios públicos y a la población en general. Su objetivo fundamental es regular la conducta de los integrantes de la sociedad. La política ha utilizado algunos aspectos importantes y característicos del derecho que han servido para organizar las leyes que rigen a los ciuda­danos y para lograr que cada individuo sea objetivo de los derechos y de los deberes que le corresponden.
El derecho tiene dos manifestaciones que permiten interpretar las deci­siones jurídicas de diversas maneras, por un lado, el derecho efectivo que está conformado por las leyes, las normas y los reglamentos de obli­gatorio cumplimiento, creados por el Estado para mantener el orden social, mientras que, el derecho subjetivo, es la autonomía de las per­sonas para actuar de acuerdo con su forma de pensar.
La historia: Se ocupa del estudio de los hechos importantes ocurridos en el pasado para interconectarlos y dar explicaciones sobre los antecedentes y las consecuencias de cada hecho.
Para cumplir su objetivo, debe recolectar datos de diferentes fuentes de información, por ejemplo, fuentes escritas como textos elaborados anteriormente, fuentes orales o relatos hechos por las personas que vi­vieron los hechos, fuentes gráficas como fotografías, mapas, dibujos o tablas y fuentes materiales como utensilios, muebles o construcciones de la época que se está estudiando.
La política se ha apoyado en la historia pues se trata de su principal fuente de información, así, cuando se necesita conocer las políticas de pueblos o culturas pasadas deben acudir a los relatos históricos. Ade­más, cuando la política necesita conocer los elementos más básicos de una comunidad para proponer una medida, recurre a la historia para identificar las posibles consecuencias.

Tomado de Saberes Sociales 6

Derecho Internacional Humanitario

El Derecho Internacional Humanitario o DIH, es un conjunto de normas que operan internacionalmente en relación con los escenarios de conflic...