viernes, 1 de marzo de 2019

LA GLOBALIZACIÓN


El fenómeno globalizador
La globalización es el proceso en curso más importante que vive la sociedad actual, y ha impulsado cambios significativos en la economía, la sociedad, la cultura y la tecnología a nivel mundial.
El concepto de globalización
La idea tradicional de globalización proviene de los organismos internacionales, como el Fondo Monetario Internacional, que afirma que la globalización es un proceso histórico resultado de la innovación y el progreso tecnológico, que se manifiesta en la creciente integración de las economías a través de las fronteras.
La globalización económica: Aunque es un proceso multidimensional, la globalización encuentra en la economía su motor central. La globalización económica se caracteriza por los siguientes elementos:
- El predominio del libre comercio, facilitado por la reducción de los aranceles sobre exportaciones e importaciones, para facilitar los flujos de personas, productos, servicios, conocimientos y tecnologías entre países.
- La revolución tecnológica expresada en las Tecnologías de la Información y la Comunicación, TIC, como Internet, la tecnología satelital y la telefonía celular, que permiten acelerar el ritmo de producción de bienes y servicios.
- La expansión de los mercados financieros en los que se tranzan las monedas de diversos países y regiones, lo que facilita los intercambios comerciales.
- La proliferación de los acuerdos comerciales, así como la formación de bloques o tratados económicos entre países y regiones.
- El protagonismo de las grandes empresas transnacionales y de los organismos económicos internacionales, como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.
- La internacionalización de la producción y del capital, mediante el traslado de los centros de producción de las multinacionales a otros países y la fragmentación de los procesos productivos.
Los efectos positivos
La globalización ha generado algunos beneficios, como el crecimiento de la actividad económica mundial y la expansión del comercio. Ha sido el impulso para la llegada de capitales extranjeros, o Inversión Extranjera Directa (IED) la cual contribuye a dinamizar la producción y el crecimiento económico, tanto en países desarrollados como en naciones en desarrollo. Estos últimos han impulsado la aparición de economías emergentes que se caracterizan por un rápido crecimiento económico y dinamismo exportador. Algunas de ellas han aumentado su presencia e influencia a nivel mundial como China, India y Brasil.

El crecimiento económico: En términos económicos, el crecimiento se produce cuando aumenta la producción total de bienes y servicios, es decir, cuando crece el PIB. La globalización económica ha inducido un crecimiento económico más o menos sostenido en la mayor parte de los países durante las últimas décadas. Entre los beneficios del crecimiento se encuentra el mejoramiento de las variables macroeconómicas, como el empleo y la inflación.
Al aumentar la cantidad de actividades productivas, se incrementan los puestos de trabajo, por tanto, hay más empleo y más ingresos para las familias, lo que eleva el consumo de bienes industriales y hace crecer las ventas del comercio. Al crecer el número de empresas, se aumenta su demanda de insumos y servicios, lo que genera nuevos emprendimientos en otras áreas.
Los efectos negativos
La globalización también genera una gran cantidad de efectos sociales adversos dado que los gobiernos, para atraer la inversión extranjera, flexibilizan las condiciones de trabajo y disminuyen los impuestos que sirven para financiar los beneficios y los programas sociales a la población. Asimismo, incrementa el ritmo de explotación de recursos naturales, generando diversos efectos ambientales.
Por otro lado, la globalización ha hecho que las crisis económicas, que se producen periódicamente en el sistema, se expandan con mayor rapidez, pues al eliminarse las barreras al comercio y los capitales, se genera un impacto directo sobre las economías de los países.
La última crisis se inició en 2008 por la caída de bancos y empresas del negocio inmobiliario en Estados Unidos, y sus efectos se extendieron con rapidez a Europa, donde puso en crisis a la zona euro, y también a Latinoamérica y Asia.
Las instituciones de la economía global
El sistema financiero internacional factual fue diseñado a fines de la Segunda Guerra Mundial. En 1944, las potencias aliadas, con excepción de la URSS, se reunieron en la Conferencia de Bretton Woods en la cual se crearon el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional. En 1995, se fundó la Organización Mundial de Comercio (OMC).
El Fondo Monetario Internacional (FMI): Su función consiste en contribuir al buen funcionamiento de la economía mundial y evitar las crisis. Impulsa a los países a adoptar medidas económicas que considera adecuadas. Se financia a partir de las cuotas que aporta cada país miembro en relación a su tamaño en la economía mundial. Concede préstamos a los países miembros ante una necesidad temporal y vigila la estabilidad del valor de las monedas de los países. Entre sus 188 miembros, Estados Unidos, Japón, Alemania, Francia y Reino Unido, tienen un peso mayor en la toma de decisiones, gracias a la cantidad de sus aportes.
El Banco Mundial (BM): El objetivo de este organismo es reducir la pobreza en el mundo y mejorar el nivel de vida de la población. Cada país miembro suscribe una cantidad de capital o cuota de acuerdo con el tamaño de su economía. Concede préstamos a los países subdesarrollados y les hace donaciones para crear o mejorar sus infraestructuras, las comunicaciones, poner en marcha proyectos educativos y sanitarios. Sus Estados miembros son los mismos del FMI, pues es un requisito ser parte de esa institución para unirse al BM.
La Organización Mundial del Comercio (OMC): Este organismo facilita y favorece el libre comercio internacional, estableciendo las normas que lo rigen, vigilando el cumplimiento de los acuerdos comerciales y resolviendo las disputas por temas de intercambio entre los Estados. En la actualidad cuenta con 164 países miembros. Dentro de los acuerdos que la OMC establece tienen particular importancia las mercancías, los servicios y la propiedad intelectual.
La integración económica
Es el proceso mediante el cual dos o más países se organizan y establecen reglas comunes para favorecer la libre circulación de bienes, servicios y capitales entre ellos. Se consigue mediante la eliminación de las barreras al libre comercio, y da origen a la formación de bloques económicos. De acuerdo con sus alcances. existen cinco tipos de integración económica:
Zona de preferencias arancelarias o aduanera. En ella, se implementa, rebajas en los aranceles al comercio exterior entre dos o más países.
Zona de libre comercio. En estos acuerdos, los Estados firmantes suprimen las restricciones arancelarias al comercio de bienes y servicios.
Unión aduanera. En éstas, los Estados adoptan políticas arancelarias comunes frente a terceros países.
Mercado común. En este tipo de integración económica, se permite la libre circulación de personas, servicios y capitales entre los miembros.
Unión económica. En la unión económica, los países miembros, además de tener un mercado común, acuerdan políticas monetarias, financieras, fiscales, industriales y agrícolas.
Los bloques económicos
Algunos de los más importantes bloques económicos en el mundo son:
Unión Europea (UE). Es la unión económica formada por 28 países de Europa. Se fundó en 1992, a partir de la Comunidad Económica Europea, (CEE), y en 2002 dio inicio a la zona de unión monetaria conocida como zona euro.
Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). Formado por Canadá, Estados Unidos y México, es una zona de libre comercio.
Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN). Integrada por 10 países del Sudeste Asiático. Aunque fue fundada en 1967, funciona como zona de libre comercio desde 1992.
Mercado Común del Sur (Mercosur). Este bloque de integración fue iniciado en 1991 por Argentina, Brasil, Uruguay Paraguay y Venezuela. Bolivia, Colombia, Chile, Perú y Ecuador son países asociados.
Las empresas transnacionales
Las empresas transnacionales son empresas de grandes dimensiones que cuentan con filiales en países diferentes al de su origen. Su expansión se ha visto favorecida por los procesos que configuran la globalización como el desarrollo de las comunicaciones y el libre comercio. El 81% de las empresas transnacionales pertenece a países desarrollados. Son entidades económicas tanto o más poderosas e influyentes que las economías de algunos países. Por ejemplo, los ingresos de British Petroleum (BP) superan el PIB total de Colombia.
Las transnacionales movilizan sus unidades productivas hacia países donde la mano de obra o los recursos son más baratos, dando lugar a la deslocalización. También dividen sus procesos productivos en distintas fases y las ubican en diferentes lugares, práctica conocida como fragmentación. Aunque distribuyen la inversión y la tecnología en el mundo y alientan el crecimiento económico, también producen el deterioro de las condiciones del trabajo y del medioambiente.

Movimientos antiglobalización
En la actualidad, muchas instituciones supranacionales o incluso empresas multinacionales tienen más poder que algunos Estados, lo que ha generado disconformidad en algunos críticos de la globalización. Ni siquiera la
Unión Europea se ha mantenido ajena a esta tensión. Basta recordar que el proyecto de una Constitución común fue rechazado por varios países del bloque, poniendo un signo de interrogación al proceso de unificación. En las últimas décadas, han surgido una serie de movimientos sociales que manifiestan su disconformidad o denuncian su marginalidad con el nuevo ordenamiento mundial. Se trata de un conjunto heterogéneo de fuerzas sociales y políticas que tienen en común su crítica a los postulados neoliberales y culpan a la globalización económica y la desregulación de los mercados como causas de la marginalidad, la desigualdad y la pobreza mundial.
La composición de estos movimientos o grupos es bastante heterogénea y, paradójicamente, utilizan como principal método de organización y difusión de sus actividades y principios, la red de Internet, que es el paradigma de la globalización de las comunicaciones. El análisis de sus propuestas puede permitirnos conocer mejor el modelo de globalización que reclaman, cuyos principales elementos son: n predominio de la política y de la democracia sobre la economía. De ahí que critiquen la falta de transparencia de los organismos económicos internacionales y su déficit democrático.
La aplicación de políticas que favorecen a los países subdesarrollados.
La globalización de los derechos humanos a través de una justicia universal.
La generalización de los derechos sociales y económicos a todos los países.
El respeto y valorización a los derechos de género en todo el planeta.
El respeto al medio ambiente, que es un valor por encima de la economía.
La búsqueda de un modelo de desarrollo sostenible.
Siendo rigurosos, habría que hablar de partidarios de una globalización alternativa más que de antiglobalizadores, pues su crítica no va dirigida tanto a la globalización en sí, sino al modelo actual, la concentración de sus beneficios, sobre todo en los países desarrollados y el papel de las empresas multinacionales.
Centros de la economía global
En el mundo actual conviven centros tradicionales de la economía mundial, como Estados Unidos, la Unión Europea y Japón, a los cuales se han sumado grupos de naciones emergentes, cada vez más protagónicas en la economía mundial. Aunque los centros tradicionales conservan su importancia a nivel global, China, India, Rusia y los nuevos países industrializados del sureste asiático están experimentando un crecimiento económico que ya supera el de varios países desarrollados.
Las regiones económicamente más atrasadas, como América Latina y, sobre todo, África y Asia Meridional, crecen por encima de la media de los países ricos, pero no ha sido suficiente para resolver la extrema pobreza en su población. En América Latina, las economías de Brasil y México han crecido a pasos agigantados, pero aún se encuentran resolviendo sus graves problemas sociales de pobreza y desigualdad. En el Asia Occidental está surgiendo un nuevo grupo de países fortalecidos por su industrialización reciente o su riqueza de recursos naturales, como Turquía, Irán, Israel, Arabia Saudita y Qatar.
La Unión Europea: EL PIB combinado de los países miembros de la UE es el mayor del mundo. El euro ocupa el segundo puesto como moneda de reserva después del dólar. No obstante, persisten entre los países unitarios grandes diferencias de riqueza y renta; en general, los países septentrionales y centro-occidentales son más ricos que los países meridionales y orientales. La crisis de 2008 ha afectado, precisamente, a este último grupo de países, España, Portugal y Grecia.
Estados Unidos y Japón: El PIB de Estados Unidos corresponde al 19,2% del total mundial, lo que lo ubica como el país con la mayor economía del mundo, mientras que el PIB de Japón lo posiciona como el cuarto más grande. Entre las condiciones que sostienen el estatus de ambos países, se encuentra la gran cantidad de empresas transnacionales que posee, su alta inversión productiva y tecnológica, y una educación de alta calidad. No obstante, en los últimos años Estados Unidos y Japón han dado signos de estancamiento en su desarrollo económico, además de un elevado endeudamiento, que supera el PIB de estos países.
Los países emergentes: Se considera como naciones emergentes a aquellas que han experimentado proceso de crecimiento económico acelerado en los últimos años, gracias a una eficiente organización económica. Las mayores son China, India, Rusia y Brasil, las cuales forman parte del grupo llamado BRICS (sigla que se forma con sus nombres más Sudáfrica). Estos se caracterizan por un rápido desarrollo económico y tecnológico, grandes poblaciones y abundantes recursos naturales.
Entre las condiciones favorables para los países emergentes, en relación con los desarrollados, se encuentran mayores niveles de crecimiento, que se eleva a niveles incluso por encima del 6% anual en el caso de China e India, una gran abundancia de recursos naturales y muy bajos niveles de endeudamiento.
Los países con mercados emergentes han comenzado a comportarse como los motores del crecimiento mundial. Estos mercados han crecido a una velocidad que supera las economías avanzadas del mundo, por lo que los especialistas se atreven a pronosticar que el futuro comercial del planeta se encuentra en los mercados de los países emergentes. Incluso, se estima que en 2050, los mercados BRICS podrán generar el 44% del PIB mundial.

Latinoamérica en el mundo global
La principal crítica que recibe la globalización es que vulnera la diversidad cultural y establece relaciones de dependencia respecto al mercado global. En ese sentido, los tratados de libre comercio de corte neoliberal y globalizantes traen las siguientes consecuencias:
• La exclusión de las economías nacionales que no estén insertas en un tratado de comercio.
• La prolongación de la dependencia de los países en vías de desarrollo, como los latinoamericanos, al capital de los países industrializados, quienes establecen tratados de comercio solo para importar lo que les interese.
• Desigualdad de condiciones, pues, aunque los tratados de libre comercio se basan en la reciprocidad, en la práctica los países del primer mundo mantienen subsidios internos y condiciones a las importaciones que dejan en desventaja a los países menos desarrollados.
No obstante, los países latinoamericanos han establecido, entre sí y con otras regiones, tratados de comercio basados en la solidaridad y la reciprocidad.

Bloques comerciales de América Latina
Mercosur: Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay fundaron el Mercado Común del Sur, Mercosur, en 1991.
Venezuela fue admitida en 2012 en esta alianza regional, y Bolivia está en proceso de adhesión como miembro de pleno derecho.
Otros seis países tienen estatuto de miembros asociados: Chile, Perú, Ecuador, Colombia, Guyana y Surinam.
Este territorio, de casi 15 millones de km2 y más de 295 millones de consumidores, es considerado la quinta economía del mundo, según datos del Fondo Monetario Internacional (FMI).
Sus principales objetivos son la libre circulación de bienes y servicios, el establecimiento de un impuesto exterior común, la coordinación de políticas macroeconómicas y por sectores, y la armonización de las legislaciones de los Estados miembros.
Alianza del Pacífico: Chile, Colombia, Perú y México componen este bloque, cuyo objetivo es intensificar los intercambios comerciales con la región de Asia-Pacífico. En estos momentos examina la adhesión de nuevos países, como Costa Rica, Guatemala y Panamá.
La Alianza del Pacífico, creada hace cinco años, representa actualmente 52% de los intercambios comerciales y 36% del PIB de América Latina. Si se tiene en cuenta su producción total, las cuatro naciones constituirían la sexta economía del mundo.
Comunidad Andina de Naciones: Fundada en 1969, esta organización regional es la más antigua de América Latina. La integran Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú, que suman 103 millones de habitantes y 3,8 millones de km2 de superficie. Originalmente incluía a Chile, pero se retiró en 1976.
Su objetivo es establecer un mercado común basado en parte en el modelo de la Unión Europea (UE).
La salida de Venezuela en 2006, para unirse al Mercosur en protesta por la firma de un acuerdo de libre comercio entre Perú y Estados Unidos, dio origen a una grave crisis en el seno de la institución.
Unasur: La Unión de Naciones Sudamericanas, Unasur, se creó en 2008 y está compuesta por los 12 países sudamericanos: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guyana, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela; formando un conjunto de casi 400 millones de habitantes.
Se trata de un foro regional de diálogo político, lanzado para aliviar las tensiones regionales en América del Sur y para servir de contrapeso a la Organización de Estados Americanos (OEA), integrada también por Estados Unidos y cuya sede está en Washington.
Entre sus grandes proyectos se encuentra el establecimiento de una zona de libre comercio, así como la introducción de una moneda común en la región.
Alba: La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, Alba, es un proyecto regional de integración económica y política de inspiración socialista lanzado por Hugo Chávez y Fidel Castro en 2005.
Está formada por Ecuador, Venezuela, Cuba, Bolivia, Nicaragua y varios pequeños países del Caribe -como Dominica, San Vicente y las Granadinas, y Antigua y Barbuda-, pero ha perdido una influencia considerable en los últimos años.

Reuters (2 de diciembre de 2016). Estos son los bloques comerciales de América Latina. Colombia. Recuperado de: https://www.eleconomistaamerica.co
www.youtube.com


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