sábado, 19 de agosto de 2017

PROCESOS DE PAZ EN COLOMBIA


La paz en nuestro país en ocasiones parece una verdadera utopía, ya que los colombianos damos la imagen de amar más la guerra que la paz, ya que en nuestras
acciones optamos más por el rencor, la venganza y el odio generalizado. Pero, si observamos la historia de nuestra nación, ésta ha estado enmarcada en una constante lucha de poderes, en la cual las clases altas se disputan el poder utilizando a los más desfavorecidos para que luchen entre ellos y de esa menea puedan continuar con el poder. Aunque muchos no lo crean en la actualidad se está viviendo una de las etapas de menor violencia causada por el conflicto interno, motivo por el cual las otras problemáticas se volvieron más visibles, llegando a que la sociedad colombiana se polarizada entre los que desean volver al pasado y aquellos que quieren un cambio total.
Es claro que anteriormente los gobiernos de turno tapaban todos sus escándalos, promovían sus reformas, fomentaban la corrupción utilizando como pantalla y sofisma de distracción, la guerra que se vivía en las montañas y en las ciudades de nuestro país, llegando al punto de ocultar masacres o asesinatos de políticos, líderes sociales, falsos positivos, genocidios por filiaciones políticas, entre otros, con la finalidad de acallar los contradictores u opositores y así de esa manera continuar con su poder.

Diálogos de Paz
(Recuperado de: http://www.colombia.com/actualidad/especiales/dialogos-de-paz/antecedentes/)

ANTECEDENTES

Nacimiento de las guerrillas revolucionarias

La historia del conflicto armado colombiano y la de sus procesos de paz tienen su origen en la segunda mitad del siglo XX, cuando una serie de hechos marcaron el rumbo que tomaría el país y serían el inicio de una época denominada como “La Violencia”.
En medio de la lucha partidista entre liberales y conservadores, el 9 de Abril de 1948 fue asesinado el caudillo liberal Jorge Eliecer Gaitán, hecho que desató el terror en los campos y ciudades del país, escenarios del nacimiento de las autodefensas campesinas y las guerrillas liberales y comunistas.
En 1953 el General Gustavo Rojas Pinilla asume la presidencia tras un golpe de Estado y es durante su mandato que se produce la primera amnistía en la que cientos de guerrilleros liberales del llano, entregaron sus armas bajo el mando de Guadalupe Salcedo.
Con el objetivo de acabar con la dictadura y buscar nuevas alternativas para darle fin al conflicto, nace en 1958 el Frente Nacional, mecanismo que consistió en turnarse la Presidencia durante los próximos dieciséis años. Su naturaleza excluyente y las pugnas por la posesión de tierras ocasionaron el surgimiento de los principales grupos guerrilleros como las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC, el Ejército de Liberación Nacional, ELN, el Ejército Popular de Liberación, EPL y el Movimiento 19, M-19.

 

Belisario Betancur

En 1982, con Belisario Betancur como Presidente de la República, se impulsó un proyecto de amnistía que se convirtió en ley el mismo año y que buscaba la desmovilización de los grupos insurgentes de la época, a su vez, se creó la Comisión de Paz encargada de propiciar acercamientos con los principales líderes guerrilleros.
El 28 de marzo de 1984 en el municipio de La Uribe-Meta, la Comisión de Paz formada por el Gobierno de Betancur selló el primer acuerdo de cese al fuego con las FARC. El compromiso buscaba promover la modernización de las instituciones, fortalecer la democracia y establecer las garantías para ejercer la actividad política por parte de los integrantes de la guerrilla.
Bajo este Gobierno se reconoció a la oposición como un actor político y como fruto de los diálogos nace la Unión Patriótica, partido político de las FARC del cual también hacían parte comunistas, indígenas, estudiantes, etc., sin embargo, durante esos años el partido sería exterminado por diferentes sectores radicales del país.
Por su parte, el M-19 se alió con el EPL para llevar a cabo negociaciones con el Gobierno de manera conjunta. Los diálogos se establecieron en El Corinto (Cauca) y El Hobo (Huila) y concluyeron en un acuerdo firmado el 24 de Agosto de 1984 en el cual se establecía el cese al fuego.
Sin embargo, tras años de conversaciones, treguas y acuerdos, los procesos de paz adelantados con los diferentes grupos guerrilleros llegaron a su fin en el año 1985, siendo su detonante el incumplimiento a lo pactado por parte de Gobierno y guerrilla, la falta de garantías para ejercer la oposición, los ataques a la población civil y el accionar de los grupos paramilitares.

Virgilio Barco

El Gobierno de Betancur abrió el camino a su sucesor, Virgilio Barco (1986-1990) quien bajo un programa denominado como “Iniciativa para la Paz” logró la desmovilización del M-19 el 9 de Marzo de 1990 y del EPL el 16 de Mayo del mismo año.
Pese a que la violencia se había intensificado en los años que precedieron la administración Barco, las intenciones de llegar a un acuerdo pacifista con las guerrillas no finalizaron. Inicialmente, el gobierno, a través de la Consejería para la Paz, se acercó a conciliar con las organizaciones guerrilleras, reunidas en aquel momento en la denominada Coordinadora Guerrillera Simón Bolívar.
El M-19, fatigado por la lucha y debilitado militarmente, se acogió a las políticas pacifistas del gobierno. Entre enero de 1989 y marzo de 1990, luego de varias conversaciones, el gobierno de Barco logró la desmovilización y disolución de esta organización armada.
Después del armisticio, los miembros del M-19, bajo nuevas condiciones, participaron en las elecciones de alcaldes y Cámara de 1990, en las cuales obtuvieron más de 95.000 votos, tres alcaldías y un escaño en la Cámara.
Los resultados, evidenciaron la acogida que el extinto M-19 despertaba en algunos sectores de la población. Precisamente, esta acogida contribuyó, más tarde, para que algunos movimientos de izquierda se agruparan junto al M-19, y conformaran un nuevo partido: la Alianza Democrática M-19.

 

Cesar Gaviria

En 1990 llega a la Presidencia del país Cesar Gaviria (1990-1994), quien en medio del desarrollo de la Asamblea Nacional Constituyente posibilita nuevos diálogos con la guerrilla a pesar del bombardeo a “Casa Verde”, cuna de las FARC y detonante de la intensificación del conflicto en los años siguientes.
Entre Abril y Junio de 1992 el Gobierno estableció las negociaciones de paz con la Coordinadora Guerrillera Simón Bolívar (conformada por las FARC, ELN y el EPL) en Tlaxcala, México. La agenda abarcaba diez puntos, sin embargo, tras el secuestro y posterior muerte del ex ministro Argelino Durán por parte de guerrilleros del EPL los diálogos llegaron a su fin el 4 de mayo de 1992.
Gaviria y su Gobierno lograron acuerdos de paz con el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT), el Movimiento Indígena Armado “Quintín Lame”, una fracción del ELN y el EPL, por su lado, las FARC continuaron su lucha armada.

Ernesto Samper Pizano

Durante el gobierno de Ernesto Samper (1994 - 1998) el proceso más destacado se intentó con el ELN y el EPL, en las llamadas conversaciones de Maguncia, nombre tomado del lugar de reuniones, la ciudad de Maguncia, en Alemania.
Este diálogo fue posible gracias a la activa y directa participación de la sociedad civil. Tanto el ELN como el EPL tenían a importantes líderes presos en la cárcel de Itagüí.
Cabe recordar que un actor importante en ese proceso fue el facilitador alemán Werner Mauss, quien en noviembre de 1995 sostuvo una reunión con jefes del ELN, quienes le pidieron que acordara con el gobierno un viaje a Europa. En 1996, Antonio García, acompañado de varios insurgentes visitó varios países, en un periplo que incluyó al Vaticano, donde se le dio al plan de paz una bendición de la Iglesia Católica.
Luego se realizaron encuentros en España donde en febrero de 1998 se firmó un preacuerdo en el Palacio de Viana, de Madrid, el cual finalmente no se concretó luego de que se filtrara a medios de prensa.
Sin embargo, los contactos se mantuvieron y en julio de 1998 se firmó el famoso acuerdo de Puerta del Cielo, en la ciudad de Maguncia, que contemplaba el desarrollo de una propuesta impulsada por los guerrilleros para realizar lo que llamaron una Convención Nacional. Dicho proceso no fue más allá de la formulación de buenas intenciones, pues no logró mayores avances.

 

Andrés Pastrana

Pastrana presidente entre 1998 y 2002, llevó a cabo el último diálogo formal con las FARC, encaminando desde el inicio su política de Gobierno hacia la búsqueda de la paz, denominado el Proceso de Paz del Caguán.
Se creó una zona de distención en la cual fueron despejados 42.000 kilómetros cuadrados que equivalían a cinco municipios de Meta y Caquetá (San Vicente del Caguán, La Macarena, Uribe, Mesetas y Vista Hermosa).
La agenda acordada contenía diez puntos y fue llamada “Política de paz para el cambio”, en ella se contemplaban temas sobre derechos humanos, reformas políticas y agrarias, paramilitarismo, derecho internacional humanitario, entre otras.
El proceso se caracterizó por su falta de organización, las irregularidades en la zona de despeje, la falta de voluntad de las Farc y la improvisación del Estado. A su vez, se incrementó significativamente la actividad paramilitar, los secuestros, extorsiones, asesinatos y ataques a la población civil.
El 20 de Febrero de 2002 el proceso Pastrana - FARC llegó a su fin tras el secuestro del ex congresista Luís Eduardo Gechem, además en el acto, realizado en San Vicente del Caguán, el presidente Pastrana se quedó esperando al jefe máximo de las Farc, Manuel Marulanda, quien finalmente no llegó y su silla se quedó vacía.
Este proceso comenzó a gestarse incluso antes de que Pastrana asumiera el cargo y se instaló formalmente el 7 de agosto de 1999.
Pese a ese tropiezo, el proceso continuó con múltiples tropiezos generados por las acciones bélicas de los guerrilleros, quienes cometieron múltiples atentados, secuestros y otros hechos que llevaron a varias congelaciones. El mayor avance fue una "agenda común" denominada "por el cambio hacia una nueva Colombia" y que fue suscrita entre gobierno y Farc el 6 de mayo de 1999.
En el año 2000 las Farc declararon una tregua unilateral, lo que permitió que algunos de sus miembros, encabezados por Raúl Reyes, viajaran por varios países de Europa acompañados por el entonces Alto Comisionado para la Paz, Víctor G. Ricardo.
Sin embargo, poco después volvieron las acciones terroristas, como el caso del "collar bomba" colocado por un comando guerrillero a una mujer campesina de Boyacá, para presionarla a que pagara una extorsión. Cuando un artificiero intentó desactivarlo, la carga estalló y causó la muerte de esta señora, Ana Elvia Cortés. Las Farc negaron su autoría, pero el gobierno las culpó.
Posteriormente vinieron las "leyes de las Farc", que buscaban regularizar la extorsión a los colombianos e imponer sus propias normas a los ciudadanos, incluidos funcionarios públicos implicados en corrupción.
El proceso finalmente se rompió el 20 de febrero de 2002 cuando los guerrilleros dinamitaron un puente por donde pasaba una ambulancia, hecho ocurrido en Antioquia, y una célula insurgente desvió un avión comercial, obligó a la tripulación a aterrizar en una carretera del departamento del Huila y secuestró al congresista Jorge Eduardo Géchem.

Álvaro Uribe Vélez

Durante la administración de Álvaro Uribe, quien gobernó en dos periodos entre 2002 y 2010, el mayor proceso fue realizado con las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC). Este proceso fue enmarcado en las conversaciones de Ralito, Córdoba, y logró la desmovilización de varias estructuras paramilitares.
Durante su mandato se da inicio a la desmovilización de alrededor 30.000 integrantes de las Autodefensas Unidas de Colombia, AUC, y la entrega de los principales jefes paramilitares.
Los únicos acercamientos que se produjeron entre Gobierno y Farc fueron acuerdos humanitarios con el fin de liberar secuestrados. Por otro lado, se intentó dialogar con guerrilleros del ELN pero resultaron fallidos por discrepancia entre las partes.
El proceso de desmovilización de paramilitares tuvo permanentes cuestionamientos desde diversos estamentos nacionales e internacionales por temas de impunidad, porque poco se informó a la opinión pública sobre lo acordado, y porque muchas estructuras de esas organizaciones no se desmovilizaron o volvieron a delinquir.

Juan Manuel Santos

El presidente que en la actualidad gobierna desde el 2011 un año después de su mandato sorprende al mundo con el anuncia de diálogos de paz con las Farc, catalogada como una de las guerrillas más fuertes del país y la más antigua del continente.
El 4 se septiembre del 2012 por medio de una alocución se dan a conocer el inicio de las reuniones con los cabecillas más buscados por las autoridades.
Países garantes del mundo como Noruega dan la aprobación y el seguimiento para que la mesa de conversaciones inicie en La Habana, Cuba.”

Proceso de paz con las FARC
Nuestra nación ha vivido desde hace más de 70 años un período de gran violencia, en el cual hemos tenido más de 8 millones  de víctimas, la mayoría de los cuales son civiles. Esta violencia sin tregua ha tenido diversos actores, entre los que encontramos guerrilleros, paramilitares, movimientos políticos, fuerzas armadas, Bandas criminales, narcotraficantes, entre otros.
En la actualidad se está viviendo el denominado proceso de paz con las guerrillas de las FARC, proceso que ha dividido a nuestra nación, especialmente por la desinformación reinante y uso de sofismas por parte de aquellos están a favor o en contra de dicho proceso, que han llevado a un desconocimiento del mismo. No es extraño encontrar en las redes sociales personas que se insultan constantemente debido a las posiciones de los unos o los otros, pero lo más impresionante es que la mayoría de las personas que han sufrido estos flagelos, especialmente en lo referente al conflicto con las guerrillas son las primeras en elevar su voz de esperanza, soñando con que el proceso llegue a un final satisfactorio.


EL NUEVO ACUERDO DE PAZ
(Recuperado de: http://comunacuerdo.co/metodologias/nuevo-acuerdo-de-paz-bien-explicadito/)
Colombia tiene la oportunidad de acabar un conflicto armado que vive hace más de cincuenta años, en el que las principales víctimas hemos sido quienes pertenecemos a la población civil. Guerrillas, paramilitares y Estado, han producido más de 8 millones de víctimas, y cada día la cifra y el dolor siguen aumentando.
Esta historia está llegando a su final. El 24 de noviembre de 2016 se firmó el nuevo Acuerdo Final para la terminación del conflicto armado y la construcción de una paz estable y duradera, y luego fue refrendado por el Congreso en los días 29 y 30 de noviembre. Desde que se perdió el plebiscito el 2 de octubre, miles de personas salieron a las calles a pedir Acuerdo Ya, el Acuerdo fue revisado, se incluyeron algunos temas y se hicieron precisiones para así lograr que pudiera avanzarse en la construcción de una paz estable y duradera en Colombia.
Se logró concertar una salida negociada al conflicto armado con las Farc, ahora lo que sigue es el proceso de implementación de lo acordado en La Habana, que además del fin de los enfrentamientos armados con esa guerrilla, incluye transformaciones de Colombia hacia la paz, en los temas de: (1) Reforma Rural Integral, (2) Participación Política, (3) Fin del Conflicto, (4) Drogas Ilícitas y (5) Víctimas (Acuerdo - Reparación de víctimas – Comisión de verdad – implementación y verificación – enfoque de género – Capítulo étnico).
Gracias a estas negociaciones, todos los responsables de graves violaciones a los Derechos Humanos y al Derecho Internacional Humanitario, incluidos algunos civiles y funcionarios del Estado, serán investigados y llevados a la Jurisdicción Especial para la Paz en un proceso que privilegia a las Víctimas, quienes obtendrán verdad, reparación y garantías de no repetición.
https://docs.google.com/uc?export=download&id=0BwbBgshRMlxJanctVG1GMlhRQ0U
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PROCESOS DE PAZ EN EL MUNDO



“Los Procesos de paz

(recuperado de: http://escolapau.uab.es/index.php?option=com_content&view=article&id=533%3Aanuarios-procesos &catid=46&Itemid=66&lang=es)

Se entiende por procesos de paz todos aquellos esfuerzos, especialmente políticos y diplomáticos, destinados a resolver los conflictos armados o los conflictos que actualmente no están en fase armada, pero que en el pasado sí lo fueron y todavía necesitan negociaciones para llegar a un acuerdo satisfactorio entre las partes. En algunos casos, los procesos de paz intentan transformar las causas de fondo del conflicto a través de las negociaciones. Se consideran negociaciones en los procesos de paz las etapas de diálogo entre, al menos, dos partes enfrentadas en el conflicto, en las que las partes abordan sus diferencias en un marco concertado para poner fin a la violencia y encontrar una solución satisfactoria a sus demandas. Suelen ir precedidas de fases previas o exploratorias, que permiten definir el formato y la metodología de la futura negociación formal. Las negociaciones pueden estar facilitadas o no por terceras partes.
Cuando estas intervienen en las negociaciones, lo hacen para contribuir al diálogo entre los actores enfrentados y favorecer una salida negociada del conflicto, pero no para imponer soluciones. En los procesos de paz, las negociaciones pueden resultar en acuerdos globales, parciales, o vinculados a las causas o consecuencias del conflicto, pero también se pueden combinar elementos de los diversos tipos en un mismo acuerdo.
Por alto al fuego se considera la decisión militar de paralizar cualquier combate o uso de las armas durante un período especificado, mientras que el cese de hostilidades incluye, además del alto al fuego, el compromiso de no secuestrar, hostigar a la población civil, amenazar, etc.
En función de los objetivos finales buscados y de la dinámica seguida en las diferentes fases de la negociación, la mayoría de los procesos de paz pueden catalogarse en alguna de estas cinco categorías o modelos, aunque alguna vez se pueda dar el caso de un proceso que combine dos categorías:
a) desmovilización y reinserción;
b) reparto del poder político, militar o económico;
c) intercambio (paz por democracia, paz por territorios, paz por desocupación, paz por reconocimiento de derechos, etc.);
d) fórmulas de autogobierno o arquitecturas políticas intermedias;
e) disputas territoriales.

El modelo de proceso normalmente tiene que ver con el tipo de demandas presentadas y con la capacidad de sus actores para presionar o exigir (nivel de simetrías en lo militar, político y social), aunque también influyen los acompañamientos y facilitaciones, el cansancio de los actores, los apoyos que reciben y otros factores menos racionales, más bien vinculados a patologías de los líderes, imaginarios o inercias históricas. En algunas ocasiones, aunque no en muchas, y especialmente si el proceso es largo en el tiempo, puede ocurrir que se empiece desde el planteamiento de una de las categorías señaladas (la a, por ejemplo) y luego se incrementen las demandas para situar el proceso en otra categoría más compleja. También es importante recordar que no todos los procesos o sus fases previas de exploración, diálogo y negociación se hacen con una real sinceridad, pues es frecuente que formen parte de la misma estrategia de guerra, sea para ganar tiempo, internacionalizarse y darse a conocer, sea para rearmarse u otros motivos.
Finalmente, quisiera señalar que lo que vulgarmente denominamos «proceso de paz», en realidad, no es otra cosa que un «proceso para finalizar con la violencia y la lucha armada». La firma de un cese de hostilidades y la posterior firma de un acuerdo de paz no es más que el inicio del verdadero «proceso de paz», vinculado a una etapa denominada «rehabilitación posbélica», siempre difícil, pero que es donde verdaderamente se tomarán las decisiones y se realizarán las políticas que, si tienen éxito, lograrán la superación de las otras violencias (estructurales y culturales) que luego permitirán hablar con propiedad del «logro de la paz».”

Una mirada a otros procesos de paz en el mundo
(Recuperado de http://www.panoramacultural.com.co/index.php?option=com_content&view=article&id=4657:una-mirada-a-otros-procesos-de-paz-en-el-mundo&catid=8&Itemid=151)
Decir que nuestro país todavía tiene en sus tierras guerrillas y confrontación armada con el Estado, deja mucho que pensar de los gobiernos y de los políticos de turno acomodados en sus tronos de poder, disfrutando de la burocracia y la corrupción, mientras que, en el otro lado de la montaña, hay un pueblo que se desangra a borbollones y no entiende el porqué de la guerra, pero la padece en carne propia.
Esa misma pregunta seguramente también se la hicieron en su momento los países con guerras internas, que veían el dolor y la muerte como una forma de gobierno, hasta que tomaron la decisión histórica de llegar a un acuerdo de paz, y lo lograron, pese a todas las vicisitudes y a la oposición civil y la resistencia al cambio de una minoría.
Mirar atrás no cambia la historia de los acontecimientos, pero sí enseña cómo se puede escribir la nueva historia. En los últimos 25 años, el mundo ha puesto sus ojos en los acuerdos de paz de varios países y ha sido testigo de sus dificultades, pero también de sus logros, que sirven como base para empoderar lo que se quiere lograr en Colombia.
Acuerdos de paz en Centro América
El 16 de enero 1992 el acuerdo de paz de Chapultepec (México) puso fin a doce años de guerra civil en el Salvador. Después de tres años de negoción entre el gobierno y el frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional se depusieron las armas. Hoy las llamadas Maras Salvatruchas tienen un conflicto interno de pandillas en el país, que ha generado violencia y muerte, siendo el crimen organizado patrocinado por el narcotráfico la mayor dificultad para sentarse a la mesa a negociar la guerra que hoy padece el Salvador.
1996 fue un año histórico para Guatemala, la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URN) se sentó en la mesa a firmar un acuerdo de paz con el gobierno, después de una larga y sangrienta lucha revolucionaria de cuarenta años, en un proceso de negociación que duró sólo dos años y que fracasó después en la refrendación en las urnas (29 de diciembre de 1996).
La paz en África
El llamado Acuerdo Nacional de Paz en Sudáfrica liderado por Nelson Mandela y Frederik de Kler, crearon un modelo de justicia transicional único en la historia, donde se implementó el proceso de negociación multipartidista como mecanismo de negociación formal entre el gobierno y los partidos políticos, que puso fin al régimen del Apartheid en una negociación que duró cinco años.
Angola vivió una guerra intestina durante treinta años y su proceso de paz duró doce años, el más largo en la historia de un acuerdo de paz. Sin embargo, en el 2002 puso punto final a la guerra al interior de los partidos: Movimiento Popular de Liberación de Angola (MPLA) y el Frente Nacional para la Liberación de Angola (FINLA)
Sudan del Sur, conocida hoy como la Republica de Sudan del Sur, cansada de la guerra civil y la lucha por ser una nación independiente, dio sus frutos después de tres años de negociación. Tras el Acuerdo de Paz firmado en 2005, fue promulgada una constitución provisional del Gobierno Autónomo de Sudán del Sur que funcionó como ley suprema del territorio, en conjunto con la constitución sudanesa hasta 2011. Luego del referéndum sobre la independencia de Sudán del Sur realizado entre el 9 y el 15 de enero de 2011, el gobierno autónomo promulgó una constitución transitoria, efectiva desde el 9 de julio de 2011, fecha en que la independencia fue declarada oficialmente.
La paz de Camboya y Vietnam
Conocido como el acuerdo de Paris, donde se puso fin a quince años de guerra civil entre la guerrilla NADK, el partido realista Funcinpec y el Frente Nacional de Liberación del Pueblo (Khmer) (23 de octubre de 1991 Paris, Francia).
El llamado acuerdo de viernes santos
Una guerra sin tregua que duró medio siglo en Irlanda, según los anales de la historia, y que después de ocho años de tensas negociaciones pudieron llegar a un acuerdo de paz que el mundo aplaude hoy por su efectividad (10 de abril de 1998, Belfast, Irlanda del Norte).  
Acuerdo comprensivo de paz
Acuerdo firmado por el gobierno de Nepal y el Partido Comunista Unificado de Nepal, en una guerra que enfrentó durante diez años a una guerrilla moísta y la Monarquía. Los diálogos duraron un año y en el 2006 cerraron el fin de la guerra. El caso del acuerdo de paz compresivo es un modelo seguido por el gobierno colombiano para dirimir su conflicto de guerrilla.”

Procesos de paz comparados
(Recuperado de: http://escolapau.uab.es/img/qcp/procesos_paz_comparados.pdf)
Este texto resume los procesos de paz acontecidos en diez países: El Salvador, Guatemala, Irlanda del Norte, Sudáfrica, Tayikistán, Sierra Leona, sur del Sudán, Burundi, Indonesia (Aceh) y Nepal. Abarca procesos iniciados entre 1984 (El Salvador) y 2002 (Nepal), con duraciones que van de los cuatro años de Nepal a los 21 de Irlanda del Norte. La mayoría han tenido mediaciones (4 de Naciones Unidas), y en cuanto a los motivos de fondo, cuatro han sido por la democratización del país, tres por el reparto del poder político y tres por el autogobierno. En dos procesos (Guatemala y Sudáfrica), hubo una amplia participación social, mientras que en el resto los procesos fueron llevados a cabo de forma más piramidal. Al finalizar los acuerdos, en todos los casos se procedió a una amnistía de los combatientes, aunque en algunos casos se crearon Comisiones de la Verdad. Todos los grupos de oposición que lucharon durante el conflicto acabaron ocupando puestos de responsabilidad en los nuevos gobiernos surgidos tras los Acuerdos de Paz.
Los motivos para entrar a negociar e iniciar el proceso de paz han sido diversos, pero en todos los casos fue determinante el cansancio de la guerra y el deseo de paz de la población. En los casos de El Salvador y Guatemala fue decisivo el contexto regional favorable a los diálogos (Grupo de Contadora), así como en Tayikistán. En Guatemala influyeron las elecciones presidenciales que propiciaron un cambio de escenario político. En Irlanda del Norte y en Sudáfrica fue importante la necesidad económica de lograr la paz. En Tayikistán y en Sudáfrica influyó que la guerrilla dejara de tener una retaguardia asegurada. La presión externa influyó en Sudáfrica, Angola, sur del Sudán y Burundi. La crisis humanitaria fue determinante en el sur del Sudán e Indonesia (Aceh); en este último país, una catástrofe natural como un tsunami desencadenó el inicio del proceso. En Nepal, por último, las manifestaciones populares contra la monarquía propiciaron las negociaciones que condujeron al Acuerdo de Paz definitivo.

Ahora los invito a ver una entrevista en la cual la historiadora colombiana Diana Uribe habla sobre procesos de paz históricos: